DANZAS TIPICAS DE LA ZONA DE LOS KALLAWAYAS
Los Kallawayas tienen gran variedad de danzas, siendo las principales las siguientes:
Q’antus, Tuaillos, Q’ena Q’enas, Chatres, Ulun Sinppaj, Chiriwanos, Chi’lis, K’arachupas, Wiphalitas, Kallawayas, Morenos, khariciris, Machu Tusuj, Puli Pulis, Chatre Pulis, Kullawas, Lokheq’antus, Aywayas, etc.
EL Q’ANTU
El q’antu es un conjunto musical compuesto de entre 12, 24 a 36 músicos que soplan Sikus (Zampoñas) de tres tamaños diferente mediante los cuales combinan tonos altos y bajos produciendo melodías muy parecidas a las de un órgano.
La tropa de q’antu básicamente está compuesta por seis pares de sikus, que son: sanca, sobre sanca, malta, sobre malta, ch’uli y sobre ch’uli, en una variación de quintas de una a otra. Estas tropas de instrumentos varían en su afinación y por ende en su tamaño según la comunidad, entre las más importantes tenemos: Niño Korin, Quiabaya, Chari, Mataru, Chulina y otras.
En forma simultánea tocan un bombo de gran tamaño que lo llevan asegurado al hombro; un componente del grupo golpea un triangulo de metal que proporciona un sonido muy agudo y sirve para enfatizar el compás de bombo y del conjunto en si.
La indumentaria de los actuales q’antus consiste en la ropa que usan en forma cotidiana en la cual se destaca principalmente el poncho de lana de oveja tejido a mano con figuras simbólicas de la cultura kallawaya incrustadas en franjas verticales denominadas “pampas” cada comunidad adopta su propio color y sus propias figuras al igual que la medida de sus zampoñas y bombos. Los q’antus antiguos vestían un pollerín blanco abierto por delante, sobre el pollerín un ponchillo rojo pequeño que apenas llegaba a la cintura llamado uncu , en la cabeza una canastilla adornada con flores o plumas de aves de diferentes colores.
La música del q’antu es hermosísima, tiene melodías dulces y sentimentales de un sabor incaico puro; interpreta romances y paisajes de la vida familiar y campesina en forma tan especial que a momento llega a concepciones sublimes. La danza que se denomina tambien wayño tiene gran variedad de figuras con la circunstancia de que los músicos no hacen otra cosa que dar vueltas y revueltas con pasos lentos formando un círculo; muchas veces este círculo se agranda para que los danzantes puedan puedan bailar en el interior de la rueda. En cambio es interesante contemplar las contorsiones y variadas figuras que desarrollan los danzantes, a momentos parece una oleada humana o el culebreo de un ofidio; se cojen de las manos alternándose los hombres con las mujeres. Algún danzarín, el más caracterizado, hace de cabeza de la cadena humana imprimiendole una variedad de figuras que se asemeja que se asemeja hasta cierto punto al trazo de una rúbrica que se llamaría la rúbrica del diablo. De repente se le ocurre la cabeza pasar por debajo de los arcos que forma las manos prendidas, otras veces se vuelca la rueda para bailar con las espaldas hacia el interior del círculo; luego se desarrolla el baile con parejas sueltas las que se aproximan a tiempo de danzar para después apartarse; sacuden los brazos y dan saltitos como una chancadora; a veces zapatean y hacen venias a menudo; se balancean como si se tratara de navegar en una embarcación imaginaria; dan vueltas uniendo las espaldas; el hombre se queda levantando en alto el brazo y por debajo da vueltas la mujer a derecha e izquierda. Después de la danza individual, vuelve la colectiva, se colocan las parejas una detrás de otra agarrándose de los hombros y avanzando hacia delante obedeciendo al primer hombre de la columna o cabeza de baile, rubrican figuras caprichosas, luego se cojen de las cinturas, de las orejas y a la voz de mando de un bastonero dan media vuelta para que todos queden en igualdad de condiciones.
La característica del q’antu es que los danzantes a tiempo de bailar entonan hermosas canciones en quechua, muchas de las cuales son antiquísimas conservadas por la tradición oral. Entre estas canciones tenemos Surimana, (hermoso poema quechua),
Jawas t’iquita, ulala quich’quita, Wajcha wawa, Wicuñita, Pilpinto y muchas otras mas.
Cabe hacer presente que la verdadera danza del q’antu, es decir la danza autóctona, es mas sencilla; el hombre coje con la mano izquierda a la mujer que le alcanza la derecha y dan vueltas con unos morisqueteos, sacudida de hombros y balanceo del cuerpo, que es típico solamente de Charazani. A veces hacen venias, sacan el pecho, la mujer da vueltas por debajo del brazo de su pareja, avanzan con ritmo acelerado por calles y plazas sin manifestar ningún signo de cansancio.
(Información extraída del libro Cultura Kallawaya de Enrrique Oblitas Poblete)
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